Necesitamos los caminos
lejos del viento lejano sin
verso,
los senderos que no muestren
el estúpido sabor de la
inmediatez,
el polvo en las orillas de
las entrañas
donde el agua de las hojas
sea un bosquejo que invita al
sueño.
Yo quiero ser camino
sobre una tierra sin dueño
plagada de rastros infinitos,
yo quiero en la búsqueda del
lecho
la mágica alquimia de los
besos.
Necesitamos los caminos
como el vuelo errante de los
pájaros,
el aire bajo la duda
algodonada en los espejos
las cicatrices con flor en
las alturas,
y un silencio sanador en la
palabra mancillada.
Necesitamos los caminos
como el sueño incompleto de
la luz,
el viento incesante bajo el
crepúsculo,
y una lluvia de sonidos
ocultos sobre la ira
donde la sangre vive cautiva.
Necesitamos los caminos;
donde el viento, el agua y la
tierra.
donde la magia del silencio
sabio
plagado de tiempo sin espera,
necesitamos los caminos
donde los acólitos del vuelo
silencioso
sobre el sueño de la luz.
Necesitamos los caminos,
así necesitamos los caminos.
Foto: Jorge Romero
