domingo, 4 de octubre de 2026

Otro miedo


Y entonces, recuerdo

que no temía a la voz engrosada

bajo el rostro divertido de mi padre,

ni a la sentencia 

de aquel anuncio televisivo

cuando emitía, como si el mundo sucumbiera,

un lacónico mensaje

al mostrar sobre los montes su silueta.

Mi miedo era otro,

me apenaba recorrer

colina tras colina hasta llegar a casa

desnudo de sensaciones,

un viaje no era lo mismo 

si la imaginación viajaba solitaria

sin las aventuras que provocaba

su figura 

en el silencio fugaz de la carretera.

Por eso cuando los veo,

sigo parando, me gusta pensar que,

a pesar de los años,

sigo soñando.


                                                                             Foto: Jorge Romero.